Buenas tardes a tod@s. Desde el área de psicología de Mayores@Resilientes compartimos hoy una noticia sobre el bienestar emocional en la vejez que trae un mensaje esperanzador: con los años pueden llegar pérdidas y cambios, pero envejecer no implica necesariamente que el bienestar emocional empeore.
Qué significa «saborear» el momento
Los investigadores estudiaron lo que en psicología se conoce como savoring, que podríamos traducir como «saboreo»: detenerse a prestar atención a una experiencia positiva mientras está ocurriendo. Puede ser una conversación agradable, una comida disfrutada con calma, un rato con alguien cercano o una actividad sencilla del día a día que nos produce una emoción buena.
Qué encontró el estudio
En la investigación participaron 285 adultos de entre 25 y 85 años. Durante diez días, respondieron seis veces al día a preguntas sobre sus emociones, sus relaciones y si estaban saboreando el momento. Los resultados mostraron que las personas de más edad tenían más probabilidades que las jóvenes de saborear los momentos cuando vivían emociones positivas intensas. Además, en todas las edades, quienes tendían más a hacerlo presentaban un mayor bienestar psicológico.
Conviene recordar que el estudio muestra una asociación, no que saborear los momentos sea por sí solo la causa de una vida más feliz. Tampoco significa resignarse ni aceptar sin más lo que nos hace daño: la salud, la situación económica, el apoyo social, la soledad o las pérdidas también influyen mucho en cómo nos sentimos.
El bienestar emocional en la vejez se disfruta mejor en compañía
Hay un dato especialmente bonito: en todas las edades, las personas saboreaban más los momentos cuando estaban con alguien con quien mantenían un vínculo cercano. Por eso, cuidar nuestras relaciones es también una forma de cuidar el bienestar emocional.
Ideas sencillas para practicarlo
Algunas ideas inspiradas en la noticia:
- Haz una pausa en una rutina diaria (el café de la mañana, un paseo) y fíjate en lo que sientes.
- Disfruta de las conversaciones sin prisa, sobre todo con personas que te importan.
- Comparte tiempo con alguien cercano: saborear es más fácil en buena compañía.
- Sin presión: no se trata de estar siempre contento, sino de no dejar pasar lo bueno cuando aparece.
En definitiva, no hace falta haber tenido una vida fácil para llegar bien a esta etapa: parte de la diferencia está en cómo dirigimos la atención hacia las relaciones y los momentos que siguen teniendo valor.
Puedes leer la noticia completa que ha inspirado este artículo aquí:
🔗 El Cronista España

