Las recomendaciones dirigidas a la población vulnerable( personas mayores, niños, embarazadas) son:
- Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrescarse cada vez que se necesite.
- Reducir la actividad física y evitar practicar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
- Beber agua o líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed y con independencia de la actividad física que se realice.
- Evitar las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
- Prestar especial atención a: bebes, menores, mujeres embarazadas o lactantes, así como personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol). Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor.
- Usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
- No dejar a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a personas menores de edad, mayores o con enfermedades crónicas).
- Consultar a un profesional sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
- Ingerir comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.).
- Mantener las medicinas en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.
INFOGRAFÍA: https://drive.google.com/file/d/13l3a0JPsZBLHWsvlfdwiM3A45xvnU5eE/view?usp=sharing






